les temps sont durs pour les rêveurs

les temps sont durs pour les rêveurs

enero 09, 2010

Click aquí para aceptar

Nuestras almas empapadas eran la evidencia: seguimos siendo humanos. Uno más que otro, pues su testarudo y apoteósico corazón sigue mojando su alma como hacemos en los funerales y las rupturas. Es que cuando comienzas un camino cuesta deshacerse de antiguos vestigios, como el no ser capaz de asumir que el fin es parte de nuestras vidas. [ nada es malo, todo es bueno ] Lo sé, las cosas son tan simples como hacer click en 'finalizar' y, luego, 'aceptar'. Sí, somos masoquistas, ¿era necesario un broche de oro que haga tan difícil enfrentar que, aun siendo de oro, sirve para cerrar?
La nostalgia no está permitida, pero cuesta erradicarla. Noches dibujando, tardes de tuto y un par de escapadas matutinas a nuestra cama. Recuerdos que con la sabiduría no serán más que eso, recuerdos, y se quedarán en su lugar para no nublar mi presente como se esmeran en hacerlo ahora.
Ya solo quedan la fuerza y el poder (¿necesito algo más?) que me llevarán a aceptar el fin y luego a digerir el dolor. Lo importante es saber dejar de sufrir, a fin de cuentas ¿qué más podemos hacer? Estamos dulcemente condenados a ser felices al mirar al horizonte y pensar en todo lo que nos queda por aprender, lo que sí es eterno. [ Como es arriba, es abajo ]

Gracias

enero 05, 2010

Ubi sunt?

¿Sabes? Yo tenía un lugar. Un templo, una escafandra. Era como mi habitación (de hecho, podría decir que lo era): solía correr hasta allí para reír, soñar, pensar, llorar, amar... Puedo decir en mi defensa que todo fue muy rápido, que no me di cuenta. La luz se apagó y el suelo comenzó a moverse. De un momento a otro me encontré tirada en el piso, buscando a tientas algo de lo que aferrarme, intentando en vano incorporarme. Estiré la mano, y nada. Grité pidiendo ayuda, y nada.
Y es que a veces estás solo, y lo único que responde a tu llamado es un eco tan distante y tan frío que ni siquiera logras reconocer tu propia voz.

drawing time

drawing time
'you are the last man in the world whom I could ever be persuaded to marry'